DE FAN A FOROFA

En un mundo deportivo creado por los hombres para los hombres-el impulsor de los modernos Juegos Olímpicos, el barón de Coubertin, llegó a decir que la presencia de mujeres en el estadio resultaba antiestética, poco interesante e incorrecta, excepto para la función que le correspondía: " Coronar al ganador con las guirnaldas del triunfo"-la mujer ha ido encontrando un mayor espacio en el que desenvolverse y en el que manifestar su presencia aunque dista bastante de alcanzar la igualdad.

Durante siglos nuestra cultura se ha asentado sobre estereotipos, prejuicios y falsas concepciones tales como definir las diferencias entre sexos según criterios como la naturaleza pasiva y no agresiva de éstas frente a la agresiva y activa propia de la masculinidad. Lo cierto es que, durante las dos últimas décadas, y sobre todo en los últimos años, ha ascendido la tasa de participación femenina en el deporte como practicante y espectadora.

Este cambio que experimenta el deporte popular en la sociedad española, con una mayor incorporación de las mujeres, provoca una serie de circunstancias que reflejan actitudes y comportamientos inexistentes en este ámbito hasta este momento, si bien ya se había manifestado en otros aforos, recordemos por ejemplo grandes ídolos sociales de carácter musical como los Beatles acompañados del fenómeno fans, el cual se manifiesta actualmente en el contexto deportivo con mucha intensidad.

Surge aquí una pregunta fundamental ¿qué es lo que hace que un grupo de "aficionadas" se tiren sobre el coche de Iván Zamorano?, ¿cómo es posible que una aficionada al ciclismo salude al ex ciclista Eduardo Chozas con su mujer delante de una forma tan familiar que resulta embarazoso para ambos?. o que, como dice Miguel Soler, jugador del Real Madrid, "las mujeres no van tras el más guapo del equipo, sino tras el que más goles ha metido o el que mayor repercusión tiene en los medios de comunicación".

A partir de los ochenta, el deporte en España experimenta un gran auge con el consiguiente cambio de valores. La agresividad, el éxito,  el reconocimiento social y un cierto status hacen que un futbolista o un ciclista sean los máximos representantes de estos valores y, por tanto, deseables y admirados desde un punto de vista social. Ningún grupo social ha experimentado un desarrollo tan grande en los últimos años como el colectivo femenino, no en vano se le denomina la "clase emergente" dirigida a la conquista de sus derechos, y que busca proyectar en el deporte sus propias aspiraciones.

El deporte espectáculo, y de alta competición es una actividad instrumental, al servicio de intereses económicos y políticos al mismo tiempo que se beneficia de las recompensas que ofrece, tales como elevados premios en metálico, contratos publicitarios,..... Además de las oportunidades que suministra, ya que es un vehículo de prestigio, poder y dinero.

Existe una necesidad en la población en general de conseguir ese prestigio, ese poder y ese éxito y de las mujeres en particular, debido a que la necesidad de identificación y de auto afirmación femenina es superior a la del hombre pues éste vive y se identifica en una realidad ya masculina. Esto determina que haya cada vez una mayor cantidad de aficionadas a los deportes estrella: la mujer busca una integración en esta realidad con los valores vigentes y puede fácilmente hacerse fan. Lo mismo que antes lo era de un grupo de música que representaba entonces un modelo de comportamiento acorde a los valores del momento, rechazo de la autoridad, idealización de la libertad y la juventud, la música como forma de ruptura y como vínculo entre los más jóvenes.

Ahora son otros valores, como el éxito, el reconocimiento, la actualidad, el poder y el dinero los que se idealizan y se quieren conseguir y no se manifiestan en otro ámbito tan intensamente como el deportivo (si exceptuamos a los banqueros). Por eso se hace fan del deportista, y lo expresa con fuertes emociones, se desinhibe, pues la mujer tiene permiso para manifestar su emoción en nuestra sociedad. Permiso que ha sido vetado siempre a los hombres, lo mismo que ha sido vetado a las mujeres ambicionar éxito, prestigio y poder teniendo que conseguirlo a través de sus futbolistas favoritos, que si además son guapos "y se parecen a su novio o a su hijo" tanto mejor

 MANUELA RODRIGUEZ MAROTE

Publicado en Cambio16 Nº 1256, 18 Diciembre 1995, en el reportaje: LOCAS POR LA LIGA 

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